Saber cómo colocar una manta en el sofá parece un detalle menor, pero es de esos gestos que hacen que un salón se vea cuidado o descuidado. Un plaid bien doblado sobre el brazo transmite orden; el mismo plaid dejado caer con intención sobre el respaldo, calidez. En esta guía te contamos cómo doblar un plaid paso a paso, cómo poner una manta en el sofá de cinco formas distintas y qué hacer con ella cuando no la estás usando.
lo que vas a llevarte de aquí
- 1El doblado en tres que deja el plaid limpio, plano y con los flecos a la vista.
- 2Cinco formas de colocar la manta en el sofá, de la más ordenada a la más relajada.
- 3Qué colocación encaja con cada estilo de salón.
- 4Ideas para guardar los plaids a la vista cuando no se usan.
cómo doblar un plaid paso a paso
Casi todas las colocaciones empiezan por el mismo doblado. Es el que usan las tiendas y las revistas porque deja la manta plana, sin bultos y con un borde limpio, y se hace en menos de un minuto.
Dobla en tres, como una carta
Dobla por la mitad
Flecos hacia fuera
Extiende el plaid sobre la cama o el sofá y dóblalo a lo largo en tres partes iguales, como si doblaras una carta. Después dóblalo por la mitad a lo ancho. Si quieres una pieza más estrecha, para un brazo de sofá fino, repite el último doblez. El detalle que marca la diferencia es dejar los flecos en el lado que queda a la vista: son la parte más bonita del plaid y lo que mejor se aprecia cuando está doblado.

Un plaid bien doblado se ve ordenado; uno bien dejado caer, acogedor. Los dos decoran.
cinco formas de colocar una manta en el sofá
No hay una colocación correcta, sino la que mejor encaja con tu sofá y con cómo lo usas. Estas son las cinco que más funcionan, ordenadas de la más formal a la más relajada.
Doblado sobre el brazo
El doblado en tres, apoyado sobre el brazo del sofá con los flecos colgando hacia el suelo. Es la opción más ordenada y la que antes recupera su sitio después de usarla.
Caída desde el respaldo
Dobla el plaid a lo largo por la mitad y déjalo sobre un tercio del respaldo, cayendo hacia el asiento. Rompe la línea recta del sofá y suma color donde más se ve.
En diagonal sobre una esquina
Con el plaid doblado en triángulo, apoya el vértice en la esquina del respaldo y deja que caiga en diagonal. Funciona especialmente bien en sofás rinconeros y en la esquina de un chaise longue.
Dejado caer sobre un cojín
Sujeta el plaid por el centro, levántalo y déjalo caer sobre un cojín en un extremo del sofá. Queda natural, con pliegues suaves, y transmite la sensación de que alguien acaba de levantarse.
Enrollado en una cesta
Enróllalo a partir del doblado en tres y colócalo de pie en una cesta junto al sofá. Libera el sofá por completo y deja el plaid a mano para cuando lo necesites.
Un truco para sofás que resbalan
En sofás de piel o de tejidos muy lisos, el plaid tiende a deslizarse hacia el suelo. Para evitarlo, dóblalo más veces para que gane peso y apóyalo sobre el brazo en lugar de sobre el respaldo, o sujétalo con un cojín colocado encima de uno de sus extremos.
cómo decorar el sofá con una manta según tu salón
La misma manta puede parecer distinta según cómo la coloques. Para decorar el sofá con una manta, conviene elegir el gesto pensando en el ambiente que ya tiene la habitación.
En un salón de líneas limpias, con pocos objetos y colores neutros, el doblado sobre el brazo es el que mejor mantiene el orden visual. En un salón relajado, con cojines de distintos tamaños y alguna planta, la caída desde el respaldo o el plaid dejado sobre un cojín aportan esa sensación de casa vivida. Y si el sofá ya tiene mucho protagonismo, por color o estampado, la cesta es la mejor aliada: el plaid queda a mano sin sumar más elementos al sofá.
Un último consejo: cambia la colocación con la estación. En los meses de más frío, el plaid puede quedarse desplegado a medias sobre el asiento, listo para usar; en primavera, doblado en el brazo o en la cesta, deja el sofá más despejado.
dónde guardar las mantas y plaids que no estás usando
Si tienes más de un plaid, o si en casa rotáis varios según la estación, guardarlos a la vista es una forma sencilla de decorar. Estas son las opciones que mejor funcionan.
Escalera de mantas
Una escalera de mantas decorativa apoyada en la pared permite colgar dos o tres plaids doblados, uno en cada peldaño, y cambiar de uno a otro sin abrir ningún armario.
Cestas y baúles
Una cesta de fibra natural junto al sofá o un baúl al pie de la cama guardan los plaids enrollados y, al mismo tiempo, suman textura a la habitación.
Estantes abiertos
Apilados y doblados en tres sobre una balda, con los flecos hacia delante, los plaids se convierten en una pieza decorativa más de la estantería.
Para guardarlos durante una temporada larga, elige un lugar seco y ventilado, y evita las bolsas de plástico cerradas: el tejido de punto necesita respirar.
pensados para estar a la vista
Diseñamos nuestros plaids en nuestro estudio de Cocentaina y se confeccionan en talleres en España. Los trabajamos en tonos suaves y con el dibujo en el propio punto precisamente por eso: porque van a pasar la mayor parte del tiempo doblados en el sitio más visible del salón.
en españa
de punto
el plaid también decora doblado
Dóblalo en tres, elige la colocación que encaja con tu salón y cambia el gesto con la estación. Con un poco de práctica, colocar la manta en el sofá se convierte en ese último detalle que hace que la casa se sienta tuya.
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